09 feb 2017
Print mail

La economía navarra creció un 2,9% en 2016 y moderará su ritmo en 2017

La economía mundial sigue avanzando en un entorno incierto

La economía navarra creció un 2,9% en 2016 y moderará su ritmo de crecimiento en 2017 y la economía mundial sigue avanzando pero en un entorno político y económico incierto. Así se recoge en el Informe de Coyuntura Económica elaborado por la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios y que han presentado el presidente de esta corporación, Javier Taberna, y el responsable de Estudios Económicos, Fernando San Miguel.

De acuerdo a los principales organismos de previsión económica, la economía mundial seguirá creciendo en 2017 y 2018. Así lo ha establecido el Fondo Monetario Internacional (FMI), para quien la economía mundial crecerá el 3,4% y el 3,6% en 2017 y 2018 respectivamente después de haber crecido el 3,1% en 2016. El crecimiento mundial sigue liderado por las economías emergentes, que aportaron buena parte del crecimiento en 2016 y así seguirá siendo en los próximos años.

Los principales factores que explican el avance previsto para la economía mundial en los próximos dos años son los siguientes. En primer lugar, los buenos datos de actividad en los sectores servicios e industrial a nivel mundial. La actividad industrial y la del sector servicios, medida a través de los índices de gestores de compras (Purchase Manager Index), revelan que el año 2016 finalizó mejor de lo esperado y por encima de los resultados del primer semestre. Estos factores se reflejan en las previsiones para el 2017 que también se prevén positivas. El incremento de la producción estuvo soportado por el aumento de la confianza y la consiguiente generación de empleo.

Un segundo elemento es la previsión de crecimiento de Estados Unidos, ligada al anuncio de una política fiscal expansiva por parte de la nueva Administración norteamericana que podría tener un efecto multiplicador positivo en otras economías mundiales.

En tercer lugar, la Unión Europa mantiene su ritmo de crecimiento moderado. Las últimas previsiones de la Comisión Europa establecen el crecimiento de Europa en el 1,5% para 2017 y 1,7% para el 2018. Este crecimiento, que también mejoró en el último trimestre del 2016, se basa en el buen comportamiento del consumo interno, impulsado por la mejoría del mercado laboral (la tasa de paro se ha reducido sensiblemente en toda Europa), la depreciación del euro, que ha impulsado las exportaciones europeas, la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo (BCE) y el bajo precio de las materias primas, especialmente el petróleo.

Por último, Los países emergentes siguen aportando al crecimiento mundial; si bien existen claras diferencias que han marcado también la evolución de las economías emergentes en los dos últimos años. Por una parte, China, que ha reducido su tasa de crecimiento al 6,5% e India que crecerá en torno al 7% son las economías que más crecerán frente a México (1,7%), Turquía (3%) o Brasil (0,2%). No obstante, los datos económicos y las previsiones están sujetos a elementos de incertidumbre que podrían tener un claro efecto en la evolución de la economía global en los próximos meses. Por una parte, el mayor riesgo proviene de la implantación de políticas proteccionistas por parte de las principales economías mundiales. Las dos muestras más claras de esta nueva corriente son el caso del Reino Unido, por su salida de la Unión Europea, y Estados Unidos, por el anuncio y medidas, por parte de su nuevo presidente, de reducir y limitar las relaciones comerciales de Estados Unidos en el ámbito internacional. El grado en el que Estados Unidos implemente estas medidas es todavía incierto, pero el anuncio y la posibilidad de que las establezca son preocupantes por sus posibles consecuencias para la economía global. Otro elemento de incertidumbre y riesgo es el posible efecto que pudiera tener un cambio en la política monetaria de Estados Unidos, específicamente en la subida de tipos de interés y su traslación al tipo de cambio del dólar, lo que afectaría negativamente a aquellas economías emergentes con elevados niveles de deuda privada en dólares.

En el medio plazo, se advierte el riesgo de que aumente la desigualdad en el crecimiento, tanto entre países como dentro de las economías, entre grupos de diferentes niveles de renta. Esta desigualdad se aprecia también en el crecimiento de las economías emergentes. Adicionalmente, se observa cierta debilidad en el crecimiento de la demanda agregada a nivel global, motivada especialmente por la debilidad de la inversión.

Por último, la etapa de estímulos económicos (política monetaria, precio de la energía, depreciación del euro,….) parece llegar a su fin, en un momento en el que algunas economías no acaban de crecer de manera sólida, como es el caso de la Eurozona.

La economía española destacó por su crecimiento en 2016

Al igual que en 2015, la economía española creció el 3,1% en 2016, claramente por encima de la eurozona. El crecimiento de la economía española estuvo impulsado principalmente por la demanda interna. De acuerdo a los datos del tercer trimestre de 2016, el consumo de los hogares creció un 2,8% y la inversión en bienes de equipo un 4,9%, siendo las principales partidas del crecimiento en el tercer trimestre. Por el lado de la oferta, los servicios crecieron un 3,4%, y se redujo el crecimiento de la rama industrial, al 2,9%.

No obstante, el crecimiento de la economía española se ralentizó a medida que avanzaba el año. En términos interanuales pasó de crecer el 3,4% en el tercer trimestre a crecer el 3% en el último. Siguiendo esta tendencia de moderación del crecimiento, las estimaciones apuntan a que la economía española crezca en el entorno del 2,5% en 2017 y 2018.

Acorde a la evolución de la economía, la balanza de pagos (indicador de la relación de la economía española con el exterior) mantuvo un saldo positivo a lo largo de 2016, lo cual hace que desde 2013 tenga una posición de capacidad de financiación frente al exterior. Parte de esta evolución positiva viene dada por la mejoría de la balanza de bienes, que redujo su saldo negativo. De enero a noviembre 2016 las exportaciones crecieron un 1,6% (233.798 millones de euros) y las importaciones cayeron un 0,9%. Por este motivo, el saldo comercial (negativo) se redujo un 27% hasta los 22.739 millones de euros.

Buena parte de esta mejoría se explica por el menor crecimiento de los costes laborales en España en comparación al conjunto de la zona euro. En el tercer trimestre de 2016, el coste laboral (por hora) en España creció un 0,7% y desde 2012 ha crecido un 2,4%, frente al 5,9% en la eurozona. Esta ventaja podría reducirse a lo largo del 2017 ya que, ligado a la evolución de los precios de la energía, se espera que los precios vuelvan a incrementarse. En enero de 2017, los precios subieron un 3% y la  inflación subyacente se sitúa en torno al 1%.

Otro de los elementos destacados en la economía española es la evolución del mercado laboral. A lo largo de 2016 los indicadores de empleo mejoraron. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2016, la ocupación creció un 2,29% hasta alcanzar los 18,5 millones de personas y el paro se redujo un 11,3% con respecto al cierre del 2015, situando la cifra total de parados en 4,23 millones de personas, y la tasa de paro en el 18,6%. Por otra parte, la afiliación a la Seguridad Social en diciembre de 2016 alcanzó los 17,7 millones de afiliados, lo que supone un incremento de 559.871 personas en 2016, un 3,2% más que en 2015. No obstante, la afiliación no aumentó en todos los grupos de población. Esta cayó en 42.7841 personas entre 30 y 40 años.

Los últimos datos de actividad recogidos a través de los indicadores PMI, (Purchase Manager Index),  reflejan que las empresas españolas perciben la entrada del año con confianza, con incrementos de la producción y pedidos tanto en la industria como los servicios. Las empresas aprecian ya un encarecimiento de costes de insumos y materias primas, pero las expectativas son positivas para los próximos doce meses, si bien se espera una ralentización a medida que avance el año, acorde a la menor previsión de crecimiento esperado para el 2017.

La economía navarra creció el 2,9% en 2016

En 2016, la economía navarra mantuvo el ritmo del 2015 y volvió a crecer un 2,9%. El patrón del crecimiento es similar al de la economía nacional ya que es la demanda interna la que explica el 95% del crecimiento, liderado por el gasto en consumo final. Por sectores de actividad, el sector servicios fue el más dinámico, la industria mantuvo su ritmo de crecimiento y en cambio la construcción frenó claramente su avance. En términos interanuales, el crecimiento de la economía foral se ralentizó a medida que avanzaba el año. Esta ralentización también se apreció en la confianza industrial.

Según el indicador de confianza industrial elaborado por el Instituto de Estadística de Navarra, y de manera contraria a la tendencia observada en España y Europa, se observó un empeoramiento en la confianza de las empresas industriales desde la segunda mitad del 2016. Este descenso se debe a menor número de pedidos en el último trimestre, y menor nivel de producción prevista. Si bien la evolución de la tendencia fue similar en todas las ramas industriales, el optimismo fue mayor entre las productoras de bienes de consumo, inversión y las de mayor tamaño.

La buena evolución de la economía y la industria se vio reflejada en las cifras de sector exterior. Hasta noviembre, las empresas navarras exportaron bienes por valor de 7.768  millones de euros, lo cual supone un 1,4% menos que el año anterior. No obstante, como ya señaló la Cámara de Comercio con anterioridad, este descenso se centra en la partida de bienes de consumo duradero, cuya exportación cayó un 77% debido al efecto estadístico asociado a la exportación de una empresa específica. Teniendo en cuenta esta circunstancia, aumentó la exportación de las tres ramas con mayor peso en el sector exterior de Navarra, alimentación (6,1%), bienes de equipo (1,6%) y automoción (3%). Sin tener en cuenta la rama de bienes de consumo duradero, las exportaciones navarras crecieron entre enero y noviembre de 2016 un 2,5%. Las compras del exterior aumentaron un 0,34%, y situó el saldo comercial en 3.548 millones €, un 3,2% menos que en 2015. La reducción de las exportaciones se dio principalmente en Europa, si bien también se redujeron en algunos mercados importantes como México, mercado al que las empresas navarras exportaron un 39% menos que el año anterior, debido al descenso en la exportación de bienes de equipo a dicho mercado.

Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre del 2016 situaron la tasa de paro en el 10%, lo cual supone una reducción de 10.600 parados menos en 2016 hasta la cifra total de 30.800 personas desempleadas, y sitúa la tasa de paro en un nivel cercano al del 2009, a comienzos de la crisis. El año cerró con 277.300 ocupados, un 12,9% más que en 2015. La afiliación a la Seguridad Social también mejoró ya que en enero de 2017 aumentó un 2,46% con respecto al año anterior, situando la cifra total en 262.129 afiliados. Para el año 2017, se espera que se mantenga la generación de empleo y la mejora de los indicadores del mercado laboral, si bien a menor ritmo de tal manera que 2017 finalice con una tasa de paro por debajo del 10%.

En relación con la economía navarra, se prevé que modere su ritmo de crecimiento, al entorno del 2%, y en consonancia con las previsiones para las principales economías europeas.

Acceso al informe