08 jun 2016
Print mail

Automoción, renovables y productos de gran consumo sectores de oportunidad en Irán tras el levantamiento de las sanciones a este país

El levantamiento de las sanciones a Irán va a suponer una buena oportunidad  para las empresas  en sectores clave para la economía navarra como la automoción, las energías renovables y productos de gran consumo. Esta fue una de las principales conclusiones a las que llegaron los ponentes de la jornada “Irán: oportunidades de negocio en el nuevo entorno de relaciones comerciales”, que tuvo lugar en la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios el pasado 7 de junio.

La sesión contó con la presencia de Belén García Moraleda, Jefa de Área de Países de Oriente Medio de la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Economía y Competitividad; Conrado Igea, jefe de Área de Nuclear y Misiles de la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Economía y Competitividad; José Diego Manzanera, de Gulf Business Consulting y Juan Córdoba, Director General de ISRINGHAUSEN. También participaron la Directora Territorial de Comercio - ICEX, Isabel Peñaranda, y la responsable de Comercio internacional de la Cámara de Comercio, Ana Cañada.

Durante la jornada, los ponentes explicaron que tras la confirmación en enero de este año que Irán reducía su programa nuclear tal y como se comprometió en julio de 2015, Estados Unidos y la Unión Europea anunciaron el levantamiento de las sanciones vinculadas al programa atómico. Las sanciones han supuesto  pérdidas de millones de dólares para Irán por no poder vender su petróleo del que es el 4º productor mundial y 2º de gas. Sin embargo, coincidieron que las circunstancias no son tan favorables actualmente por el precio tan bajo del crudo.  En este sentido, añadieron que hay que tener en cuenta que las sanciones no son irreversibles, y si se incumplen las normas volverían a aplicarse sanciones sin retroactividad y aún siguen existiendo listas de sancionados entre las que figuran Bancos y empresas.

Un país seguro

Irán es una república islámica que cuenta con 80 millones de personas, la mayoría jóvenes. Además, es un país cultural y artísticamente extraordinario, con una historia que se pierde en el tiempo, se considera la cuna de la civilización. Los iraníes llevan en el ADN el comercio, son la conexión entre Oriente y Occidente. Además, todos afirmaron que es un país seguro, aunque parece que ha retrocedido en el tiempo.

Las posibilidades de crecimiento que tiene ahora Irán, se convierten en oportunidades para las empresas, especialmente para los sectores de infraestructuras (proyectos de alta velocidad, metros, aeropuertos, autopistas...), turismo, hoteles ( se están construyendo más de 800 hoteles según algunas fuentes), energías renovables (solar y eólica), automoción y sus componentes (tienen un parque automovilístico con una media de 25 años de antigüedad de los vehículos), sector financiero (Irán fue expulsado del sistema financiero internacional y esto debe normarlizarse), petroquímico (modernización de algunas plantas), aviación, tecnología agrícola y productos de gran consumo.

Además, durante la jornada se explicó que se ha puesto en marcha el PAIC (Plan de Acción Integral conjunto) para desarrollar las relaciones con el país y el Plan Quinquenal 2016-2021 para el desarrollo económico y excelencia cultural y el progreso en ciencia y tecnología.

Grandes desafíos de Irán

Los ponentes también señalaron que hay grandes desafíos como los cambios continuos en la legislación, la involucración del Estado en todas las áreas, la excesiva burocracia y la necesidad de contar con intermediarios para negociar. Se aconseja considerar el país como una inversión a medio-largo plazo, pero en el que hay que posicionarse lo antes posible.

En relación con el sistema financiero, se puede considerar complejo y muchas empresas han estado haciendo operaciones  con Irán a través de Dubai. Sólo tres bancos occidentales están operando actualmente en Irán y se espera que el sistema financiero se desbloquee en un corto-medio plazo.

Las empresas navarras siempre han mantenido relaciones comerciales con este país. El año pasado las empresas de la Comunidad foral exportaron a Irán solamente por un total de 8 millones de euros. Sin embargo, en el año 2014 la cifra alcanzó los 28 millones.

Durante la jornada sobre Irán, la empresa Isringhausen explicó su experiencia en el país. Córdoba señaló que se implantó en Irán tras contactar con empresarios locales y afirmó que les costó mucho esfuerzo, ya que los iraníes son muy hábiles negociando. Trece años después la empresa sigue produciendo, a pesar de que sufrieron desde el 2006 los efectos del bloqueo mundial hacia el país.